Demasiado estrógeno

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En esta nota publicada en Dragondoor.com, Ori Hofmekler -autor de “Warrior Diet” y “The Anti-estrogenic Diet”- habla sobre el exceso de estrógenos químicos en la vida moderna y su efecto devastador sobre la salud. También explica cómo neutralizar este exceso con fitonutrientes presentes en el pólen, ajo, cebolla, cítricos y verduras crucíferas.

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Exceso de estrógenos y aumento de peso

Todos los hombres y mujeres están expuestos a productos químicos estrogénicos día a día. Se los conoce como xenoestrógenos y son capaces de imitar la actividad del estrógeno en el organismo. Estas sustancias químicas afectan al cuerpo de la misma manera que el exceso de estrógenos, con consecuencias devastadoras.

Estos imitadores del estrógeno están en el aire, en las emisiones de los automóviles, los detergentes, pinturas, esmaltes de uñas, lociones, jabones, plásticos, alimentos y en el agua. Las fuentes más notables de estrógeno químico son los productos a base de petróleo, contaminantes, pesticidas, herbicidas, fungicidas y plásticos.

Uno puede sufrir algunos de estos síntomas: aumento de la grasa abdominal y en otras áreas en las que es muy difícil quemarlas, alergias, sinusitis recurrentes, retención de líquidos, fatiga y cambios de humor. Todos estos pueden ser síntomas de un exceso de estrógenos debido a productos químicos estrogénicos.

Los xenoestrógenos no son la única causa del exceso de estrógenos. La obesidad, el envejecimiento, las píldoras anticonceptivas, fármacos de reemplazo de estrógeno (TRH), los esteroides anabólicos, hormonas en la carne y los productos lácteos y una dieta pobre son los principales responsables del exceso de estrógenos y los trastornos relacionados en hombres y mujeres.

Normalmente, el estrógeno está balanceado con otras hormonas en el cuerpo, como la progesterona en las mujeres y la testosterona en los hombres. Debe haber un equilibrio hormonal para mantener las funciones metabólicas. Cuando ese equilibrio hormonal se rompe, aparecen los trastornos y las enfermedades.

El signo más notable del envejecimiento es la pérdida de las hormonas que regulan el estrógeno. Con la edad, también hay un aumento de la conversión de andrógenos en estrógenos en ambos sexos, lo que deja al cuerpo con un exceso de estrógenos renegado. Irónicamente, las mujeres en la menopausia, que inicialmente pierden los estrógenos, sufren un exceso de estrógenos debido a las razones antes mencionadas.

En resumen, nuestra “taza de estrógeno está llena”. Los productos químicos estrogénicos están causando un efecto de “desborde” en forma de exceso de estrógenos y trastornos en la salud.

El aumento de peso y otros trastornos

El “engrosamiento” del cuerpo de la mujer y el “ablandamiento” de los cuerpos de los hombres suelen estar relacionados con el exceso de estrógenos.

Cuando está en exceso, el estrógeno promueve el crecimiento de los tejidos sensibles al mismo, lo que lleva a un aumento del tejido adiposo (grasa) en la cintura, vientre y otras zonas: en los hombres, por lo general en el vientre y el pecho; en las mujeres, en el vientre, la parte inferior del trasero, los muslos y a veces, en la parte posterior de los brazos. En algunos casos, el exceso de estrógenos provoca feminización de los cuerpos de los hombres con condiciones tales como ginecomastia.

Los tejidos grasos sensibles a los estrógenos también se los llama “grasa rebelde”, por lo difícil que resulta quemarla. Por lo general, ni las dietas ni el ejercicio pueden eliminar la grasa sensible al estrógeno. El exceso de estrógeno es un círculo vicioso. El estrógeno promueve el aumento de la grasa y esta mayor cantidad de grasa produce más estrógeno en sus células, que a su vez promueve la creación de más grasa, y así sucesivamente.

La única solución es atacar el núcleo del problema, que es el exceso de estrógenos.

El exceso de estrógeno puede causar un crecimiento excesivo de los tejidos estrógeno-sensibles, tales como el revestimiento del endometrio (endometritis), o fibromas de ovario en las mujeres, y el aumento de tamaño de la próstata en los hombres. Si no se tratan, estas condiciones pueden conducir a cáncer.

Teniendo en cuenta todo lo anterior, se hace evidentemente que estamos viviendo hoy bajo un riesgo cada vez mayor de obesidad y otras enfermedades debido a los químicos estrogénicos y otros factores que contribuyen al exceso de estrógenos. La pregunta es ¿qué se puede hacer para reducir este riesgo? ¿Cómo podemos defender nuestras vidas contra el exceso de estrógenos?

Defensa contra el exceso de estrógenos

El problema de exceso de estrógenos está ganando reconocimiento. Sin embargo, todavía hay mucha confusión entre los nutricionistas y las autoridades médicas sobre cómo abordar el problema. En muchos casos, el problema del exceso de estrógenos se pasa por alto o es ignorado, dejando a los pacientes con casi ninguna opción excepto tomar  medicamentos, que a menudo aceleran el problema, causando efectos secundarios graves e incluso mortales.

La solución para el exceso de estrógenos exige  contraatacar los estrógenos y su exceso de forma natural y segura.

El estrógeno no es una hormona, sino más bien un grupo de hormonas y sus metabolitos. Las hormonas estrogénicas y sus metabolitos compiten entre sí en la unión a receptores de estrógeno. Lo más importante es que el estrógeno puede convertirse en dos tipos de metabolitos: beneficiosos o perjudiciales.

La clave para defender el cuerpo contra el exceso de estrógenos es luchar contra su exceso y cambiar su metabolismo para que se produzcan metabolitos antioxidante y anti-cancerígenos, en lugar de metabolitos tóxicos y cancerígenos.

Ahora se sabe que ciertos compuestos vegetales (pertenecientes a la familia de los flavonoides y los indoles) pueden ayudar a contrarrestar la acción del estrógeno y corregir su exceso. Son los llamados inhibidores de los estrógenos y funcionan de tres maneras diferentes:

   * Inhiben la producción de estrógenos (se unen y desactivan el citocromo P-450 aromatasa, enzima que convierte los andrógenos en estrógenos)

    * Reducen la actividad de los receptores de estrógeno

    * Cambian el metabolismo de los estrógenos para producir metabolitos beneficiosos

Estudios recientes muestran que los inhibidores de estrógenos funcionan mejor cuando se combinan juntos. Una cantidad de inhibidores de estrógenos han demostrado dar una mejor defensa contra el exceso de estrógeno. Aunque las investigaciones sobre los inhibidores de estrógeno presentes en las planta son recientes, hay una creciente cantidad de evidencia sobre los beneficios potenciales de compuestos vegetales (fitonutrientes) en el tratamiento de problemas metabólicos, incluídos los trastornos relacionados con el estrógeno y la disminución del riesgo de cáncer.

Es muy probable que el cuerpo humano haya sido pre-programado para ser alimentado y protegido por los fitonutrientes. Desafortunadamente, debido al  procesamiento industrial, los alimentos hoy en día suelen carecer de los fitonutrientes más beneficiosos, dejando a las personas con inadecuadas defensas nutricionales. Los fitonutrientes inhibidores de estrógenos son una grave carencia en la dieta.

Para apoyar eficazmente un sistema hormonal sano es muy importante darle al cuerpo una cantidad suficiente de fitonutrientes inhibidores de estrógenos. Estos ayudan a lograr un equilibrio frente al exceso de estrógenos presentes en la dieta.

Hay que redefinr el concepto de alimentación saludable. Se necesitan nuevas pautas nutricionales que orienten a la gente sobre cómo incorporar los inhibidores de estrógenos para equilibrar de manera efectiva su alimentación

La solución

Ciertos compuestos de las plantas, como los flavonoides y los indoles, poseen propiedades antioxidantes y anti-cancerígenas. Estudios recientes revelan que algunos de estos compuestos tienen la capacidad de afectar el metabolismo de los estrógenos. Algunos trabajan como inhibidores de los estrógenos, mientras que otros promueven la creación de estrógenos.

Puesto que vivimos en un “mundo con exceso de estrógenos”, cargado con una cantidad abrumadora de los productos químicos estrogénicos, tiene sentido considerar a los promotores de los estrógenos como los “chicos malos” de la película y a los inhibidores de estrógenos como los “chicos buenos”. En un mundo equilibrado e ideal, ambas sustancias anti-estrogénicas y pro-estrogénicas jugarían un papel importante en nuestro sistema metabólico.

Sin embargo, debido a los problemas cada vez mayores de la dominación del estrógeno, con un exceso de estrógenos químicos en nuestra vida, tiene sentido considerar a los promotores de los estrógenos como parte del problema y viceversa, a los inhibidores de estrógenos, como parte de la solución.

“Chicos buenos” vs. “chicos malos”

En pocas palabras, los “buenos” son los compuestos inhibidores de estrógenos que están presentes en las plantas (flavonoides e indoles). Se encuentran en la passiflora, manzanilla, productos de la colmena, cítricos, cebolla, ajo y las verduras crucíferas (brócoli, coliflor y repollitos de Bruselas). Otros moduladores de estrógenos beneficiosos son los ácidos grasos omega 3 (N-3), derivado de las semillas de lino, semillas de cáñamo y la grasa de pescado.

Del otro lado, están los “chicos malos”, los promotores de estrógenos. Esta lista se compone de pesticidas y herbicidas de frutas y verduras, hormonas presentes en la carne y los lácteos, la soja y los productos con isoflavonas de soja, derivados del plástico presentes en el agua y alimentos envasados, las dietas ricas en grasas animales y el exceso de aceites omega 6 (presente en el de canola, maíz, cártamo y soja).

Tenga en cuenta que el procesamiento aumenta la concentración de los compuestos estrogénicos ya existentes en los alimentos. Por eso, los productos de soja pueden ser más estrogénicos que el poroto de soja. Por la misma razón, los productos de proteína de leche o suero de leche pueden ser más estrogénicon que la leche común o el yogur, a menos que sean orgánicos o libres de plaguicidas.

Algunos compuestos son estrogénicamente neutrales. Los ácidos grasos Omega 9 (aceite monoinsaturado), como el aceite de oliva, los frutos secos y las semillas son neutrales y seguros. Hasta cierto punto, también lo son las frutas con cáscara como la banana o la palta, que son más seguras que las frutas sin pelar, como las uvas o las frutillas convencionales.

En conclusión, para defender al cuerpo del exceso de estrógenos, se debe aumentar la ingesta de compuestos de inhibidores de estrógeno y disminuir la ingesta de productos que promueven la generación de estrógenos.

Como la dieta típica es baja en inhibidores de estrógenos y en algunos casos, carece por completo de ellos, se recomienda tomar suplementos con inhibidores de estrógeno para cubrir esa falta y proporcionar al organismo suficientes elementos para luchar contra el exceso de estrógenos .

Es importante ser proactivo y tomar las decisiones correctas en cuanto a los alimentos y suplementos. Todas las vitaminas esenciales, minerales y antioxidantes deben ser incorporados para apoyar el metabolismo del cuerpo. Junto con inhibidores de  estrógenos, la alimentación puede ayudar a mejorar la capacidad del hígado para desintoxicar y neutralizar el exceso de estrógenos y crear un buen ambiente metabólico para lograr el peso adecuado y estar más sano.

Ori Hofmekler

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Fuente: http://www.dragondoor.com/articles/excess-estrogen-and-weight-gain/
Traducción al español: Daniel Fresno

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