Respiración, energía y atención

-Pongamos toda la atención en lo que estamos haciendo -dije al comenzar la clase de taichi chuan-. La mayoría de ustedes ya conocen los ejercicios que vamos a hacer y es probable que los ejecuten de manera automática. Sin embargo, es muy importante que, a pesar de ser movimientos conocidos, enfoquemos la atención mientras los hacemos, como si fuera la primera vez. Alguien podría preguntarse: “¿Para qué voy a estar concentrado en ejercicios que ya conozco? Puedo prestar atención a otras cosas mientras practico, mirar la gente que pasa”. Si hiciéramos esto estaríamos reforzando la alienación a la que nos tiene acostumbrados el modo de vida moderno. Estaríamos desperdiciando la gran oportunidad que nos da el taichi chuan de integrar, de re-unir la mente con el cuerpo.

-Entonces, enfocaremos la atención en lo que estamos haciendo, en las sensaciones del cuerpo, en qué parte se estira, qué parte se contrae, dónde está el peso, qué aspecto del movimiento cuesta más. De esta manera estaremos educando nuestra atención, haciéndola más poderosa. Si advierten que la atención se escapa, de manera amable, tráiganla de vuelta. Un ancla para fijar la atención es concentrarse en la respiración. Yo les voy a indicar en qué momento inhalar y en cuál exhalar. Si la mente se escapa, hagan que vuelva a la respiración.

-¿Cómo es la respiración durante el tan lien? -preguntó un alumno.

-Tan lien es la repetición encadenada de una técnica simple. Casi siempre se trata de un movimiento que tiene dos momentos: uno de acumulación y otro de liberación de energía. El momento de acumulación es como cuando el resorte se comprime; en el de liberación, el resorte se libera. En este caso el criterio que usamos es tomar aire durante la acumulación y dejarlo salir durante la liberación.

-Pero hay otros criterios de administración del aire a tener en cuenta. Cuando realizamos un movimiento que tiene un momento de descanso-estabilidad y otro de trabajo-inestabilidad, tomamos aire en el momento de descanso y lo dejamos salir en el momento de hacer fuerza. Cuando el movimiento tiene un momento de cierre y otro de apertura, por ejemplo, cuando flexionamos la cadera para tomarnos los tobillos con las manos, ahí tomamos aire cuando extendemos el cuerpo y lo dejamos salir cuando nos plegamos. Cuando el movimiento es parejo y no hay gran diferencia entre los dos momentos, por ejemplo, cuando giramos la cabeza para mirar hacia atrás, por derecha y por izquierda, tomamos aire al ir hacia la izquierda y lo dejamos salir al ir hacia la derecha.

-Todo esto que hablamos hasta ahora lo hacemos inhalando y exhalando por la nariz. Pero hay algunas actividades que requieren un mayor volumen de oxígeno, como por ejemplo, cuando corremos o luchamos. En estos casos, si no nos alcanza el aire que entra por la nariz, podemos abrir un poco la boca para que entre más.

-La respiración es fundamental. Es lo primero que hacemos al nacer y, por ser algo automático, no le damos la debida importancia. El oxígeno que respiramos es nuestra fuente de energía más crítica. Sin oxígeno las células no generan energía y sin energía, no hay vida. Es importante enfocar la atención en la respiración porque de esta manera seremos concientes de la manera en que respiramos. La mayoría de la gente respira mal y poco. ¿Vieron lo que pasa con la computadora cuando no la usamos? Entra en un estado de hibernación en el que consume menos energía y está como adormecida. Al cuerpo humano le pasa algo parecido cuando respiramos poco y mal. Perdemos vitalidad, la mente se deprime y andamos “a media máquina”. Cuando respiramos poco y mal, el cuerpo empieza a fabricar menos hemoglobina y menos glóbulos rojos y sobreviene la anemia. Es lógico, los glóbulos rojos transportan el oxígeno a los tejidos y, si tomo poco oxígeno, no necesito fabricar tantos.

-¿Y cómo hay que respirar cuando hacemos la forma de taichi chuan? -preguntó otro alumno.

-Al hacer la forma respiramos naturalmente, sin poner la atención en la respiración. Lo que decíamos antes sobre cuándo tomar aire y cuándo dejarlo salir se aplica a movimientos simples y repetitivos. La forma de taichi chuan, en cambio, es una larga sucesión de movimientos complejos y llenos de pequeños detalles que exigen toda nuestra atención. Por eso, lo mejor es no enfocarse en la respiración, al menos durante los primeros años de práctica. En etapas más avanzadas, sí, practicaremos la forma integrando la respiración al movimiento.

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Autor: Daniel Fresno

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