8 consejos de autodefensa para hombres

Wim Demeere entrena y enseña artes marciales y defensa personal desde hace 30 años. Vive en Bélgica y escribió esta excelente nota en su blog.
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Esta nota con “consejos de autodefensa para hombres” es el resultado de una combinación de factores. En primer lugar, recientemente comencé a enseñar defensa personal un estudiante particular que me hizo varias preguntas. La segunda fue una conversación con un colega sobre la realidad de la autodefensa y la violencia frente a los mitos y conceptos erróneos en los que la gente cree. La conversación giró en torno a las suposiciones erróneas que los hombres en particular tienen sobre este tema y él sugirió que escribiera un artículo. Lo pensé un poco y este es el resultado. Algunos de los consejos pueden parecer extraños al principio, pero rápidamente verás lo que quiero decir. Además, ningún consejo explica cómo lanzar un puñetazo u otra técnica física. Te explicaré por qué al final.

Consejo # 1: Olvidá lo que viste en la pantalla.
La gran mayoría de las películas y series de televisión fracasan miserablemente cuando se trata de retratar la violencia real y la defensa personal. Desafortunadamente, hay muchas tonterías en la pantalla que se abren camino en la mente colectiva y muchos hombres piensan que así son las cosas realmente. Luego se meten en una pelea y descubren que estaban equivocados. Por ejemplo: decirle a un ladrón que te está apuntando con un arma “tú no tienes las agallas” cuando pide tu billetera es una forma segura de que te maten. No para Bruce Willis o Jason Statham en las películas, pero para vos, sí lo es.

Estoy seguro que todos los hombres son concientes de esto cuando están sobrios y solos. Pero dales unas cuantas cervezas, juntalos con sus amigos y al rato estarán haciéndose los cancheros con el ladrón que les apunta con una pistola. Después no entienden por qué les dispararon.

Esto es solo un ejemplo y uno extremo, pero hay muchos más. Reemplazamos al ladrón por un tipo que rápidamente mete su auto en el stio donde vos querías estacionar y ocurrirá lo mismo: el sentido común a menudo desaparece cuando los hombres se enfrentan a esta situación.

Mi punto es este: la mente humana, como la Naturaleza, aborrece el vacío. Llenará ese vacío de la forma que pueda. Entonces, si no tenés experiencia real con la violencia, formarás tus opiniones sobre el tema de alguna manera. Y no importa cuántas veces te digas a vos mismo que “es solo una película”, tu mente está absorbiendo esa información de manera inconsciente. Si se repite lo suficiente, te sorprenderá la cantidad de desinformación que realmente absorbe. Así que olvidate de la violencia de la película o la forma en que retratan las situaciones de autodefensa y cómo manejarlas. El 99,99% de las veces, se equivocan. Si tenés experiencia con la violencia, ya sabés que esto es cierto.

Consejo # 2: Viví, amá y sé feliz.
¿Lo qué? Si, lo que acabás de leer. Viví una buena vida. Amá a tu pareja, familia y amigos. Y sé tan feliz como puedas ser, todos los días. Si te enfocás en esas cosas, es menos probable que cometas los errores que desembocan en situaciones de violencia. Dejarás de lado los problemas por los que no vale la pena pelear simplemente porque tenés algo que vale la pena conservar: una vida hermosa e increíble.

El problema con la violencia es que tiende a escalar y se vuelve incontrolable muy rápido. Es como una bestia impredecible: he golpeado a tipos en la cara con toda mi fuerza y se quedaron mirándome como si nad. Por el contrario, un hombre acaba de ser llevado a juicio por matar a un muchacho de 19 años. ¿Que pasó? El chico derramó un poco de cerveza sobre su camisa y se negó a disculparse. El tipo lo golpeó una sola vez. El muchacho cayó al suelo, su cráneo se rompió y murió. Todo en frente de un muchos testigos.

Ese tipo puede decirle adiós a su vida de siempre. Está frito.
Además, había tomado algunas clases de krav maga. ¿Adiviná qué dijeron los abogados durante el juicio? Que era un asesino violento.
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Así que, especialmente si practicás artes marciales o deportes de combate, pensá dos veces antes de dejar que tu ego y tus emociones te hagan hacer cosas de las que luego te arrepentirás. Sin embargo, es fácil caer en esa trampa por la adrenalina y la calentura del momento. Pero si tenés una buena vida a dónde volver, es mucho más fácil alejarte cuando alguien te provoca.

Consejo # 3: Conocete a vos mismo.
Los hombres que quieren aprender habilidades de autodefensa suelen enfocarse en “los malos”, los agresores que tendrán que enfrentar. Este es definitivamente un asunto importante, pero no es el único. Porque supone que el problema siempre será con otro, lo que no siempre es cierto. Eres la mitad de la ecuación en una pelea, tus motivaciones y acciones definitivamente influirán en si se desata la violencia o no.

Claro, hay situaciones de las que no se puede volver atrás. Algunas personas harán todo lo posible para pelearse. Pero muchos de los posibles conflictos (tal vez incluso la mayoría) pueden evitarse si mantenés la mente clara y serena. Así podrás concentrarte en encontrar soluciones para el problema, sin morder el anzuelo o simplemente irte. Para poder hacer esto, necesitás mantenerte sereno. Para poder mantenerte sereno, necesitás saber qué te pone nervioso.
Todos tenemos nuestros botones de encendido, no hay mucho que puedas hacer al respecto. Pero podés ser consciente de ellos y asegurarte de que no sean presionados. O por lo menos, reconocer cuándo otra persona los está presionando y entonces alejarte de ella. Así podrás evitar algo de lo que luego te arrepentirás.
En otras palabras, podés evitar la necesidad de defenderse si evitás el conflicto. Es más fácil evitar un conflicto cuando tenés la cabeza fría. Así que asegurate de saber qué te hace perder la calma.

Consejo # 4: Él también es humano.
¿Ese tipo que está insultándote en la cara? ¿El que te está mirando con ojos asesinos porque lo golpeaste en el hombro sin querer? Sí, él es humano, igual que vos. Hay razones por las que él actúa así. Es posible que nunca lo sepa o entienda, pero para él son reales. Todo lo que dije en la punto # 2 también se aplica a él, aunque parezca que está ignorando mi consejo. Algo –vos, otra persona, algún problema preexistente- lo hace actuar de esa manera y podés estar seguro de que él siente que está en lo correcto y que vos estás equivocado.

Esto es así para la mayoría de las personas: dentro de su mente, él no es el tipo malo. Él es el héroe en la película que están pasando dentro de su cabeza. Para él, vos sos el malo. Obviamente, sentís lo mismo por él, pero aquí está el problema: ambos pueden tener razón. Los conflictos no son siempre en blanco y negro.

Si podés entender esto, es más fácil para vos alejarte y evitar el conflicto por completo. Si no sentís la necesidad de tener razón todo el tiempo y demostrarlo ante el mundo, podés alejarte y dejar al otro tipo con la ilusión de ser el que “tiene razón”.
Atención, no digo que te guste el otro tipo o que pongas la otra mejilla. De ningún modo. Comprender sus motivaciones de ninguna manera significa aprobar sus acciones. Sentite libre de pensar que es un idiota. O hacé lo que hago yo, compadecete de ese tonto y seguí camino hacia tu hermosa vida, de la que él jamás formará parte.

Consejo # 5: Superate.
Esta sugerencia es la otra cara de la anterior: no seas “el tipo malo” con los demás. Se puede evitar la mayoría de los incidentes violentos simplemente superándote a vos mismo, no dejando que tu ego o sentido del derecho tome las decisiones. Sí, tienes derecho a ser ruidoso y bullicioso en un bar de motociclistas. Pero no es una conducta inteligente ¿verdad? Tenés todo el derecho del mundo a enojarte con el tipo que se acaba de colar en la fila del banco; la libertad de expresión y todo eso. Pero llamarlo “retrasado mental de mierda” probablemente no ayudará a calmar la situación. Y así.

En muchos casos, los hombres se dejan llevar por la testosterona y arremeten hacia delante en lugar de dar un paso atrás. En parte, esto se debe al funcionamiento de nuestros cerebros. Pero eso no significa que tengas que aceptar esta conducta como algo inevitable. Podés cambiar tus respuestas instintivas, pero solo si realmente lo deseás. Requiere mucho ensayo y error, esfuerzo, tiempo y determinación, pero ciertamente puede hacerse. Todo lo que realmente se necesita es la decisión consciente de superarte y luego apegarte a ella. O para ponerlo en un contexto práctico: cada vez que pienses “Tengo derecho a…”, justo antes de actuar o hablar, hacé una pausa por un segundo y considerá si vale la pena sangrar o morir. Si no, tal vez no deberías llevar la cosa al siguiente nivel.

Consejo # 6: Andate.
Mirá cualquier pelea callejera en Youtube y siempre verás lo mismo: un montón de personas que están cerca. La violencia atrae la atención, especialmente la de los hombres. Quieren seguir mirándo para ver qué pasa después. Es casi tan atractivo como los deportes en la televisión y, en cierto modo, incluso más. Algunos hombres sienten la necesidad de participar, por eso a menudo se ve gente golpeada por un tipo que no estaba involucrado originalmente en el conflicto. No importa si solo estás mirando y no tenés intención de involucrarte; la violencia es un caos en acción y tanto los luchadores como la multitud pueden atacarte en un abrir y cerrar de ojos. En un segundo, simplemente estás ahí parado mirando y al instante siguiente te golpean en la nuca. Lo mismo le puede pasar al que está en la pelea: solo porque comienza uno a uno no significa que seguirá siendo así. Incluso si “ganás” no significa que estés a salvo de la multitud, que te dejó en paz durante toda la pelea. Podés evitar todo esto simplemente yéndote. No veas peleas, no te quedes. Simplemente salí de ahí. Por supuesto, lo mismo se aplica si estás en la fase de desarrollo de un conflicto potencial: si simplemente te vas, el otro no puede lastimarte, simplemente porque ya no estás ahí.

Consejo # 7: Las reglas de Peyton Quinn.
Peyton Quinn tiene cuatro reglas muy prácticas para evitar y reducir situaciones violentas. Son fáciles de entender y ponen en práctica los consejos anteriores. Aquí están:
* No le ignores.
* No lo insultes.
* No lo desafíes ni aceptes su desafío.
* Dejale una salida no humillante.

Escribí sobre estas reglas en una nota anterior y nos reunimos con Peyton para discutirlas en profundidad. Tal vez desees revisar esos artículos para obtener más información. Son reglas muy claras y si te tomás en serio los consejos anteriores, no tardarás mucho en aplicarlas en tu vida diaria. Pero una vez más se requiere un compromiso serio. Necesitás querer que funcione. Si en secreto solo estás buscando una excusa para atacar a alguien, fracasarás estrepitosamente en la implementación de estas reglas y la violencia irá a tu encuentro.
Lo que me lleva al consejo final.

Consejo # 8: No te apartes de tu misión.
Todos estos consejos son inútiles si no tenés una idea clara de cuál es su objetivo final. Necesitás una misión personal para que ir siempre hacia esa meta en lugar de alejarte de ella. Es tu compromiso con esa misión lo que te ayudará a evitar la violencia y la necesidad de utilizar técnicas de defensa personal mediante la implementación de todos los consejos que escribí aquí. Si no estás comprometido con esa misión, te arriesgás a apartarte de ella e ir en una dirección que finalmente conduce a la violencia, incluso si no lo ves al principio. Para decirlo con las palabras de un amigo mío: no olvides tu misión.

La misión de cada persona es diferente y debes decidirte por una, pero aquí está la mía: Cada vez que salgo de mi casa, mi misión es volver a ella y a mis seres queridos sanos y salvos para poder vivir una vida larga y feliz con ellos.
Cada vez que me encuentro con posibles situaciones de violencia, hago lo que sea necesario para completar mi misión. Si eso significa usar técnicas de defensa personal, entonces estoy preparado para hacerlo. Si eso significa alejarme cuando alguien me llama “boludo”, entonces estoy preparado para hacerlo. Lo que sea necesario para cumplir la misión.
¿Esto es glamoroso? No.
¿Es esto lo que muestran las películas? No.
¿Es esto lo que tu macho interior te dice que hagas? Claro que no
Pero es lo que funciona para mantenerte a salvo.

¿Por qué esta nota no tiene consejos reales para pelear?
No escribí nada sobre técnicas físicas para la autodefensa en este artículo. Algunos se sentirán decepcionados. Aquí está la cosa: en la mayoría de las situaciones que pueden llevar a la violencia, golpear al otro no es la mejor solución.
No solo no siempre es legal golpear al otro, sino que es posible que no ganes al lanzar ese golpe. El otro podría esquivarlo y luego golpearte. O la otra cara de esa moneda: podés golpearlo demasiado bien y matarlo. ¿Recordás al tipo que mató al chico de 19 años de un solo golpe? Seguramente cuando se enojó por la cerveza derramada en su camisa no pensó que iba a terminar así ¿Realmente querés que eso te pase?

Conclusión
Las situaciones nunca son en blanco y negro, siempre tenés que usar tu criterio y decidir un curso de acción. A veces eso implica golpear al otro tipo. Pero en muchas otras situaciones, la autodefensa significa aplicar los consejos que expuse aquí para que poder resolver el problema y cumplir tu misión de llegar a casa sano y salvo. Evitar o dejar pasar un conflicto no es sexy ni llamativo, ni te permitirá alardear con tus amigos. Tampoco es lo que los hombres hacen instintivamente, al contrario. Sin embargo, es la solución más pragmática a la violencia potencial. Es la solución que ofrece la mejor opción, la que te acerca al objetivo de tu misión con el menor costo.

Se necesita cierta madurez para que un hombre acepte esto. Seguro que no podía hacerlo cuando era adolescente o tenía veinte años. Ahora que soy mayor, veo el valor de actuar de esta manera. También tengo una vida hermosa que perdería si me meto en una pelea estúpida con un borracho y termino en un tribunal o en la cárcel. ¿Esto significa que dejaré de entrenar técnicas y habilidades de combate reales? No, en absoluto. Estos no son objetivos que se excluyen mutuamente, ya que siempre habrá situaciones en las que te verás obligado a pasar al plano físico. Significa que se necesita más que un comportamiento estúpido por parte de un tipo para hacerme perder las riendas. Agotaré todas las otras opciones antes de llegar ahí. Solo para poder regresar a mi buena vida con la gente que quiero. Espero que puedas hacer lo mismo.

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Autor: Wim Demeere
Fuente: https://www.wimsblog.com/2013/04/self-defense-tips-for-men/
Traducción al castellano: Daniel Fresno