Los cinco recordatorios


Desde que abandonó las comodidades del palacio paterno, el Buda dedicó su vida a investigar la naturaleza del sufrimiento. Los discípulos que lo acompañaron en ese camino registraron sus enseñanzas en diversos textos. Los Cinco Recordatorios son parte de esas enseñanzas.

Los cuatro primeros hablan sobre aquello que está fuera de nuestro control y es inevitable: el envejecimiento, la enfermedad, la muerte y la impermanencia de las cosas. Nos ayudan a reconciliarnos con nuestro miedo a envejecer, a enfermar, a morir y a ser abandonados. El último habla sobre lo único que está bajo nuestro control: nuestro pensamiento, nuestras palabras y nuestras acciones. Vale la pena recitarlos todos los días. Esta versión de Los Cinco Recordatorios es la de Thich Nhat Hanh:

1. Por mi naturaleza estoy destinado a envejecer. No puedo huir del envejecimiento.

2. Por mi naturaleza estoy destinado a enfermar. No puedo huir de la enfermedad.

3. Por mi naturaleza estoy destinado a morir. No puedo huir de la muerte.

4. Todas las cosas que amo, todos los seres que amo tienen la naturaleza del cambio. Tarde o temprano habré de separarme de ellos y nada puedo hacer para evitalo. Llegué al mundo con las manos vacías y lo abandonaré del mismo modo.

5. Mi única pertenencia son mis acciones. No puedo huir de las consecuencias de mis acciones. Ellas son el suelo sobre el que estoy parado.