Chi Kung y medicina moderna

por Daniel Fresno

Una alumna contó que había sufrido un pico de alta presión y preguntó si el chi kung podía ayudar en un caso así.

—Primero conviene entender cómo funciona la hipertensión arterial —dije—. El organismo aumenta la presión arterial como respuesta adaptativa a ciertas circunstancias. Ahora estoy muy tranquilo charlando con ustedes y mi presión arterial es normal. Pero si de pronto me viera rodeado de lobos hambrientos sentiría que mi vida corre peligro. Al sentirme amenazado mi sistema entraría en modo simpático y el aparato circulatorio respondería aumentando la presión arterial. ¿Para qué? Para asegurar que mis brazos y piernas cuenten con suficiente sangre y nutrientes para pelear o salir corriendo.

Cuando nos sentimos amenazados, la presión arterial sube. El problema es que hoy día la mayoría de las veces, la amenaza es imaginaria. No hay lobos hambrientos rodeándome, es mi mente imaginando situaciones amenazantes. Con esto quiero decir que el factor mental juega un papel muy importante en los episodios de hipertensión.

¿Hay otros factores que agravan la hipertensión? Sí, el depósito de placas de colesterol en las arterias. Esto tiene que ver con el estrés. El estrés sostenido a lo largo del tiempo genera lesiones en las paredes internas de las arterias y en esas lesiones se empieza a acumular el colesterol que circula normalmente en el torrente sanguíneo. Es decir, que si quiero reducir los episodios de hipertensión, me conviene reducir el estrés.

El sedentarismo también favorece la hipertensión arterial. Cuando tenemos músculos fuertes y flexibles, las arterias que los atraviesan también están fuertes y flexibles. La rigidez de las arterias favorece la aparición de picos de hipertensión. Además, la actividad física regular favorece el retorno venoso, de manera que todo el sistema circulatorio se ve beneficiado.

Resumen: si quiero resolver las causas de la hipertensión arterial me conviene hacer actividad física regular, por ejemplo, entrenamiento fusión o taichi chuan. También me conviene iniciar un camino de auto-conocimiento para lidiar con el estrés y las emociones tóxicas que detonan los picos de hipertensión, por ejemplo, practicar meditación o chi kung.

Tenemos un cuerpo maravilloso y una mente con potencial infinito. El problema es que dejamos que el cuerpo se marchite con el sedentarismo y no sabemos poner el enorme potencial de la mente a nuestro servicio. La solución consiste en mover el cuerpo y aprender a tomar las riendas de la propia mente. Esto implica comprometernos en un camino de auto transformación. Si no estamos dispuestos a hacer esto, vamos a tener que tomar pastillas toda la vida.

Qué hacer

Volviendo a tu pregunta. ¿Qué se puede hacer con el chi kung ante una aumento de la presión arterial? Hay dos caminos posibles. Uno apunta a aquietar la mente y el cuerpo. Para eso tenemos el primero y el tercer ejercicio de la segunda serie de chi kung. Si esto no funciona, conviene hacer algo más dinámico, como «los tres fuelles«. En este caso buscamos dar salida a esa energía generada por el sistema para pelear o huir. En cualquiera de las dos opciones es fundamental que el movimiento corporal esté integrado con la respiración y la atención plena. Si ninguno de estos dos caminos conducen a valores normales de presión, andá al médico.

Es importante comprender que el chi kung NO reemplaza a ningún tratamiento médico. Si estás tomando pastillas desde hace tiempo, no es prudente dejar de tomarlas porque empezaste a practicar chi kung

Dos factores

La eficacia de estas prácticas internas dependen de dos factores. Uno es la perfecta integración de cuerpo, mente y respiración. Si alguno de estos tres elementos está ausente, el resultado será pobre. El segundo factor es la práctica regular. Si practicamos todos los días de manera conciente, habrá progreso y el efecto de los ejercicios sobre la salud será más potente.

En este sentido, nuestra práctica funciona con una lógica diferente a la de la medicina moderna, en la que el factor mental está ausente. Si tengo una infección y tomo un antibiótico, la medicina va a funcionar, incluso si estoy en coma. Eso tiene enormes ventajas. Si una persona herida de bala llega inconciente al hospital, los médicos pueden salvarle la vida porque la medicina moderna está pensada para obtener resultados independientemente del estado de conciencia del paciente. Al mismo tiempo, si yo tomo antibióticos con frecuencia es muy probable que la medicina pierda eficacia.

Nuestra práctica funciona al revés. Es más eficaz cuando interviene la conciencia y cuanto más practicamos. Es como ahorrar en un contexto de estabilidad monetaria. Si yo todos los días pongo una moneda en la alcancía, el día que tenga una emergencia dispondré de todo el dinero acumulado. Pero para eso tengo que practicar/ahorrar todos los días en los que no hay emergencia.

Estos ejercicios para bajar la presión arterial van a ser efectivos el día en que sufra un pico de hipertensión si previamente estuve practicándolos todos los días en que no tuve alta presión. Por el contrario, si no practico regularmente. el día en que necesite reducir la presión, no me van a dar resultado. En estas circunstancias es mejor pedirle al médico una pastilla.

La pastilla es muy efectiva para atacar el síntoma, en este caso, el pico de presión. Pero si quiero resolver las causas de mi hipertensión, voy a necesitar usar la conciencia y educar mi atención para descubrir los hábitos físicos y mentales que hacen posible la hipertensión. Ese es el primer paso para resolver el problema de raíz.

Gracias por escuchar.


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