“Esta gente hace demasiada fuerza”

Llegó un mensaje de un participante de los Encuentros de Tui Shou Libre que aborda temas muy interesantes. Dice así:

En este momento, y después de años de practicar un tui shou fuerte y “externo” pensando qué era correcto, mi búsqueda particular va por otro lado. Podría resumirse en buscar no hacer li (fuerza muscular) e intentar hacer jing (fuerza elaborada), por difícil que pueda parecer.

Creo que un empuje de manos debe respetar los principios del taichi, y que en este sentido sí hay un canon. Obviamente no se puede generalizar, cada practicante es un mundo y desde ya que no todos resolvían de esta manera. De hecho, remarco el clima amistoso y bueno de los encuentros, lo cual no es poca cosa, es muy valorable. Sin embargo, creo que es mejor practicar más suave e intentar aceptar la fuerza, pase lo que pase

Comprendo tu punto de vista. El reclamo que más se escucha al hacer tui shou con desconocidos es “esta gente usa demasiada fuerza”. Se me ocurren dos explicaciones posibles para lo que vos experimentaste:

  1. Las personas con las que te tocó practicar son inexpertas o tienen un nivel muy pobre de tui shou. Es muy probable que haya sucedido esto. No sé los demás, pero yo tengo mucho que aprender y que pulir todavía en este arte.
  2. Las personas con las que te tocó practicar entienden y practican el tui shou de una manera diferente a la que vos entendés y practicás. Me gustaría profundizar sobre esta cuestion.

Suele decirse que en tui shou hay que usar jing en lugar de li. Para aclarar el misterio, digamos que jing es la fuerza que nace del centro y se expresa en la perifería, lo que da la sensación de que es una fuerza relajada y puede sostenerse en el tiempo. Li es una fuerza que está desconectada del centro y se siente como una fuerza rígida y no puede sostenerse por mucho tiempo. ¿Cómo te das cuenta si la persona está usando Li? Porque su respiración se agita, transpira y a veces experimenta temblores.

Sigamos analizando el tema de la fuerza y la relajación. Una hormiga común es capaz de cargar 20 veces su peso. Es un ejemplo perfecto de jing. Yo en cambio apenas puedo levantar mi propio peso con bastante esfuerzo. Definitivamente, la hormiga es 20 veces más fuerte que yo. Sin embargo, si yo, en un estado de total relajación, me paro encima de la hormiga, la voy a aplastar. ¿Por qué? ¿Qué pasó con su jing? Lo que pasó es que la hormiga pesa 3 miligramos y yo peso 65 kilos. Este es un factor que a la gente “grande” le cuesta comprender.

Imaginemos dos tipos haciendo tui shou. Ambos tienen sensibilidad, técnica y porcentaje de masa muscular similares, pero uno pesa 10 kilos más que el otro. El más liviano tendrá que invertir más energía para equiparar al más pesado que, en comparaciòn, va a parecer màs relajado.

Lo que quiero decir es que tanto fuerza como relajación no son variables absolutas, sino relativas. No es que hay relajación o no hay relajación; hay diferentes grados de relajación. Y esto vale para todas las demás variables: fuerza, resistencia cardio-respiratoria, sensibilidad, velocidad.

Es importante no usar fuerza excesiva en el tui shou a pie fijo porque hacerlo es desperdiciar la oportunidad que esta práctica nos da de desarrollar la sensibilidad. Pero también es cierto que la lógica de este juego es tratar de desequilibrar al otro e impedir que a uno lo desequilibren. En ese juego los participantes van “subiendo la apuesta” y es habitual que la intensidad del intercambio vaya escalando.

A mí no me gusta mucho el tui shou de competición y prefiero que el cruce con el otro se desarrolle como un juego, como algo disfrutable. Pero el juego también es algo relativo y lo que para uno puede ser un juego divertido y relajado, para el otro puede ser una experiencia indeseable. Lo que para el gato es un juego, para la laucha es una tortura. Por eso es importante consensuar con el otro el tono que le vamos a dar a la práctica, nivel de intensidad, de velocidad, etc.

La actitud mental

Lo interesante de estos encuentros abiertos es que nos brindan la oportunidad de conocer gente diferente que hace las cosas de otras manera. Nos permiten salir de la zona de confort en la que nos encontramos cuando practicamos únicamente con conocidos. Cuando practicamos con la misma gente todas las semanas, después de un tiempo vamos conociendo todos sus puntos fuertes y débiles y las diferencias iniciales tienden a equilibrarse.

Sin importar el nivel alto o bajo del otro, al hacer tui shou por primera vez con alguien voy a enfrentarme a lo desconocido. ¿Cómo voy a tomar esta nueva situación? ¿Como una oportunidad de aprendizaje o como una amenaza? Sugiero actuar con mente de principiante y aceptar lo que venga, con la curiosidad de alguien que espera descubrir y aprender cosas nuevas e interesantes en cualquier situación.

El que tengo enfrente puede ser alguien con mejor técnica, más fuerza o más sensibilidad que yo. ¿Qué hago? ¿Le pido que baje a mi nivel para que las cosas sean más “justas”? ¿O trato de aprender ahora que tengo la oportunidad de encontrar a alguien que sabe más?

El que tengo enfrente puede ser alguien inexperto. Esta gente suele ser impredecible y hacer cosas que nos sorprenden. ¿Qué hago? ¿Me comporto con soberbia o aprovecho para aprender a lidiar con gente que hace cosas inesperadas?

El que tengo enfrente puede usar demasiada fuerza. ¿Qué hago? ¿Le pido que no haga tanta fuerza o aprovecho la oportunidad para poner a prueba mi taichi chuan? Después de todo, si mi taichi es bueno, debería saber cómo lidiar con gente que hace demasiada fuerza. Lo suave vence a lo duro ¿no es cierto?

Creo que es valioso abrir la mente y aceptar lo que viene. Todo esto mientras uno se sienta cómodo y la experiencia sea disfrutable. Buscamos que el encuentro de tui shou sea un espacio de disfrute, experimentación y amistad, un lugar al que nos gustaría volver en un par de meses. Por eso sugerimos consensuar con el otro de qué manera vamos a practicar. Y siempre recordar que, si cruzar manos con alguien me genera malestar físico o emocional, lo mejor es saludar e interrumpir la práctica hasta que pueda cambiar de pareja.

Gracias por leer..

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Autor: Daniel Fresno